Hacia una sociedad intergeneracional

Hacia una sociedad intergeneracional
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Josep Anglada, estudiante menorquín de 19 años, vive desde hace más de dos años con María Teresa, barcelonesa de 96 años.

Cuando llego a su casa, hasta donde he venido andando con Josep, María Teresa se levanta de su sillón, donde estaba viendo la tele, para recibirme con una amplia sonrisa y darme la bienvenida. Teresa es una persona dicharachera, me cuenta que ha sido profesora de idiomas toda su vida y que sus nietos pequeños hablan correctamente más de cuatro lenguas.

Desde hace algo más de 4 años esta barcelonesa participa en el programa Viure i Conviure, que gestiona la Fundación Roure en Barcelona, y cuyo objetivo es fomentar las relaciones entre jóvenes y mayores y propiciar nuevos modelos de relaciones que resulten beneficiosas para ambas partes. Esta propuesta, en la que jóvenes –casi siempre estudiantes–, se embarcan para vivir junto con los que podrían ser perfectamente sus abuelos, no es precisamente novedosa.

La pionera en apostar por los programas intergeneracionales a nivel mundial fue la activista y fundadora de Gray Panthers, Maggie Kuhn, en 1972 en EEUU. Hoy en día Homeshare ha retomado el testigo de Kuhn, con numerosos programas dentro y fuera de EEUU.

En España existe una variada propuesta de programas intergeneracionales activos en numerosas ciudades: Vitoria, Salamanca, Madrid, Valencia y Sevilla, entre otras. La mayoría, el 62%, vienen gestionados por una universidad. El resto lo gestionan gobiernos e instituciones públicas, y sólo un 6% organizaciones sin ánimo de lucro, si bien éstas tramitan más del 50% del total de convivencias anuales.

El programa Viure i Conviure comenzó a andar en 1996, y buena parte de su éxito se debe al equipo humano y a la labor de las psicólogas, que se encargan de hacer las entrevistas a jóvenes y mayores y se aseguran de que encajan bien los tándems.

 

Josep and Teresa do the laundry together. Intergenerational solidarity not only consists of supporting the elderly, but also of providing them with the conditions that enable them to participate in and contribute to the development and welfare of society.

Photo: Juan Luis Rod

Para que la convivencia funcione entre ambos, se establecen unas normas relacionadas con los horarios, la limpieza y la cocina, entre otros.

Todos sabemos que uno de los problemas de la sociedad actual es la falta de tiempo. Nos falta tiempo para todo, y ahí incluimos también a nuestras familias, y la confianza del parentesco hace que no prestemos suficiente atención a nuestros mayores. La ventaja del programa es precisamente esta: al no ser familiares, unos y otros se esfuerzan en cumplir con sus compromisos y ahí tiene especial importancia el seguimiento desde las organizaciones, para verificar que ambas partes están satisfechas con lo acordado previamente.

 

At 96, Teresa gets up every morning at 7:00 to go to daily mass at 8:30. It is the only time she gets out of the house, except at weekends when one of her children comes to pick her up to take her to eat with them and see her grandchildren.

Photo: Juan Luis Rod

A veces Teresa se queja de vista cansada. Y ahí es cuando Josep entra en la conversación, para regañarle cariñosamente porque lee demasiado y a esas edades, le dice, su vista ya no responde igual. “Es una lectora empedernida, este libro lo empezó hace apenas una semana y mira cómo lo lleva ya…”, me comenta Josep mostrándome el libro Los cuatro nombres de Dios, de José Vicente Rodríguez –que cuenta con más de 500 páginas–.

A Teresa le gusta mantenerse activa y ocupada. Cuando vuelve de misa se prepara el desayuno para recuperar fuerzas. Entre su rutina matutina se encuentra leer la prensa y dar paseos por la casa. Cuando se cansa, se sienta un rato a ver la tele.

 

As she opens a big box where she keeps photographs that more or less summarise her whole life, Teresa remembers how hard it was to live through the Spanish Civil War (1936-1939) and that she and her husband had a very bad time in the beginning.

Photo: Juan Luis Rod

“Eran otros tiempos y la gente lo pasó muy mal… tanto en un bando como en el otro, familias enteras divididas por culpa de la guerra. La gente no tenía para comer y se pasó mucha hambre. Yo recuerdo de ir a algunas casas pidiendo pan para poder comer algo”, cuenta.

 

“I love living with Teresa, I think that coming from an island (Menorca) also helps. Islanders have a calmer nature, we have a different rhythm and that makes day to day living with others easier. Being a little more carefree and having that ability to adapt to almost everything helps us have a very good relationship and we both learn from each other.”

Photo: Juan Luis Rod

Josep cursa el grado universitario de Náutica y Transporte Marítimo para ser piloto de la marina mercante, y también piensa hacer el master que le permita obtener el título de capitán de la marina mercante. Para generarse unos ahorros, compagina sus estudios con un curso de vigilante de seguridad privada, para trabajar en este sector durante los meses de verano.

 

Josep prepares dinner, a moment he shares every evening with Teresa.

Photo: Juan Luis Rod

La convivencia intergeneracional tiene un gran potencial como herramienta de cambio en las políticas de desarrollo social. Se trata de un área de interés para muchos investigadores y son numerosas las iniciativas llevadas a cabo a nivel mundial sobre este tema. La idea central es que, como decía el filósofo Aristóletes, el ser humano “es un ser social por naturaleza”. De modo que las relaciones y el apoyo social son esenciales en nuestro día a día cuando vivimos en sociedad.

 

Teresa reads the newspaper to keep up with what is happening in the world. A couple of times a week a home help comes, whose main responsibility is to do the weekly shopping, cook, and clean the house. She has been working with her for over 35 years, and, as Teresa says, she is part of the family.

Photo: Juan Luis Rod

Los beneficios derivados de estos intercambios no son pocos: las personas mayores que participan en programas intergeneracionales se sienten más felices que quienes, en condiciones similares de edad y salud, no lo hacen. Además, el incremento de actividad física, cognitiva y social puede ayudar a mejorar la salud para la población que envejece, mientras que los jóvenes mejoran en aprendizaje, conocen nuevos valores, y amplían su red de apoyo.

 

Teresa and Josep often have a chat, exchanging experiences and anecdotes about what happened during the day, before dinner.

Photo: Juan Luis Rod

Estas relaciones conectan a unos y a otros con el pasado, con el futuro y con el fluir de la vida. Cuando niños y jóvenes tienen relaciones cercanas con personas mayores, los más jóvenes tienen una mejor autoestima y un mayor conocimiento de sí mismos.

 

Elderly people who participate in activities with children and young people can cope better with stress, better tolerate frustration and have a wider perspective on events, and are able to analyse them better and more objectively.

Photo: Juan Luis Rod

Conocer mejor los programas intergeneracionales puede abrir camino para ampliarlos y para mejorar su gestión, además de convertirlos en una ayuda viable y eficaz al envejecimiento de la población (reduciendo costes de salud y cuidados en residencias). Pero también como salida para miles de estudiantes (si bien no exclusivamente) frente al encarecimiento de la vivienda.

This article has been translated from Spanish.