Hay que poner fin a la degradación de empleos y trabajadores en cadenas de suministro

Opinión

Las mejoras en el transporte y la logística son uno de los motores básicos de las cadenas mundiales de suministro. A pesar de ello, los trabajadores y trabajadoras del transporte —como los marinos, los pescadores, los camioneros— suelen ser la mano de obra oculta en dichas cadenas, sujeta a la explotación y los abusos.

Les encontramos en el extremo final de la cambiante estructura de empleo y del crecimiento de modelos de negocio agresivos, basados en la externalización, la precariedad laboral y el empleo informal. Aunque se está creando más riqueza, está disminuyendo la parte correspondiente a los trabajadores.

Este nuevo modelo de negocio es responsable de los abusos laborales y de las formas modernas de esclavitud que encontramos en la cadena de suministro de los productos de la pesca —como en Tailandia o, recientemente, en embarcaciones de Escocia y de Irlanda— y del dumping social que encontramos en el transporte por carretera de Europa, donde los conductores de camiones cubiertos por un convenio colectivo están siendo sustituidos por trabajadores no residentes, que carecen de la protección de los acuerdos.

Nuestra labor como sindicalistas consiste en sacar a la luz estas injusticias y revertir esta implacable degradación de las condiciones laborales. Por ello, en la 105ª sesión que la Conferencia Internacional del Trabajo (CIT) celebra en Ginebra esta semana, apoyaremos el llamamiento de la Confederación Sindical Internacional (CSI) para que se introduzca una norma internacional que garantice el empleo decente en las cadenas mundiales de suministro y vertebre un nuevo planteamiento de la regulación del trabajo y su aplicación internacional.

Estamos convencidos de que es algo al alcance de la mano, si se identifican las lagunas en la gobernanza y aprovechamos los instrumentos ya vigentes. En la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF, según sus siglas en inglés) aplicamos con éxito un enfoque similar para la normativa de los distintos sectores del transporte.

Abanderamos la labor de presión durante la adopción del histórico Convenio sobre el Trabajo Marítimo de 2006 (MLC) de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) —una carta magna para la gente de mar— que incorpora disposiciones globales acerca de las inspecciones de trabajo, de las contrataciones y del establecimiento de salarios mínimos. El MLC puede ser emulado en otros sectores económicos. Por ejemplo, el Convenio de la OIT 188 sobre el Trabajo en la Pesca sigue el modelo del MLC, aunque aún no ha sido ratificado.

Nosotros promovemos dos conceptos para impulsar la transparencia, la asunción de responsabilidades y la gobernanza en las cadenas mundiales de suministro: el del “empleador económico”, es decir, la compañía principal de la cadena, con poder suficiente para establecer precios, imponer tiempos de entrega y una intensa competencia, a través de los cuales presiona a los trabajadores del transporte. Y el concepto de “cadena de responsabilidades”, que nos ayuda a identificar las lagunas de gobernanza a lo largo de la cadena y establecer normas interjurisdiccionales.

 
Devolver el poder a los trabajadores y trabajadoras

Para devolver el poder del que han sido despojados los trabajadores y trabajadoras, el movimiento sindical mundial debe responder de manera inteligente e innovadora. Con este objetivo, en el Congreso de 2014 de la ITF, establecimos nuestra estrategia de las “4 Palancas”, que centra nuestra labor en proyectos prioritarios que permiten aumentar la influencia sindical allí donde resulta necesaria para lograr mejoras reales para los trabajadores y trabajadoras del transporte. Proyectos encaminados a consolidar la presencia sindical en las plataformas de transporte estratégicas, como los puertos y los corredores de transporte; a sindicalizar a la mano de obra a lo largo de las cadenas de suministro, o a responder a los cambios geográficos para impedir que las compañías merodeen por todo el planeta con objeto de eludir la mano de obra organizada y explotar a los trabajadores.

Los cambios que se están produciendo en la industria del transporte por carretera están teniendo repercusiones terribles para los conductores profesionales, en términos de horas de trabajo, fatiga y accidentes. En colaboración con nuestras organizaciones afiliadas, estamos organizando al personal de las cadenas de suministro para sacar a la luz, por ejemplo, las prácticas de DHL en América Latina e India.

Hemos aprendido del éxito de la campaña que logró unas tarifas de seguridad en el transporte por carretera de Australia, que exige a los principales clientes de la cadena de suministro que se responsabilicen de los resultados para la seguridad y de las condiciones laborales del personal que trabaja en la cadena, independientemente de su relación laboral.

En la cadena de suministro de la pesca, cuenta con más mecanismos de protección el pescado que quienes lo capturan. El Convenio 188 de la OIT sobre el Trabajo en la Pesca, adoptado en 2007, es una norma mínima aceptable, aunque necesita ser ratificada e implementada y no cubre a todo el personal que trabaja en la cadena de suministro.

Por ello decidimos colaborar con la Federación Internacional de los Trabajadores de la Alimentación (UITA) y lanzamos el programa ’De la pesca al mostrador’. Además, estamos sacando a la luz la relación que existe entre la esclavitud en la cadena de suministro de productos de la pesca, con las prácticas de pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR), los abusos contra los pescadores y la delincuencia.

Nuestro proyecto de sindicalización en los aeropuertos pretende unir a todo el personal de un aeropuerto concreto, independientemente del trabajo que se desempeñe en éste.

La campaña de la ITF para reclamar a Qatar Airways respeto hacia los derechos laborales logró, en junio de 2015, una sentencia histórica de la OIT, que declaró a Qatar culpable de permitir que su aerolínea viole los acuerdos internacionales y nacionales e institucionalice la discriminación.

Además, apoyamos la nueva red de ‘Aeropuertos Unidos’, que representa a decenas de miles de trabajadores y trabajadoras aeroportuarios, en más de cien aeropuertos del mundo, y que pretende mejorar las condiciones laborales en toda esta industria.

Tenemos que poner fin a la degradación de los trabajadores y de sus empleos en las cadenas mundiales de suministro y podemos lograrlo, mediante un esfuerzo enérgico de sindicalización, estrategias sindicales inteligentes y un trabajo colaborativo, sobre la base de unas normas internacionales sólidas.

 
Este artículo ha sido traducido del inglés.

Este artículo ha sido traducido del inglés.