¿Puede Dow con su fusión eludir las responsabilidades por la contaminación de Bhopal?

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Mientras las vigilias, las protestas y las marchas con antorchas marcan el paso de otro año más desde que se produjo la tragedia del escape de gas de Bhopal, la zona sigue estando contaminada y una tercera generación está padeciendo ahora problemas de salud a raíz de la catástrofe. Treinta y dos años después, los supervivientes de la ciudad india de Bhopal, en el estado central de Madhya Pradesh, siguen esperando que se haga justicia. Pero un acuerdo de fusión de empresas previsto podría contribuir a que las compañías implicadas consigan eludir por completo sus responsabilidades en materia de contaminación.

Durante más de tres décadas, los activistas han estado reclamando que Dow Chemical, la empresa con sede en EE UU responsable de la catástrofe de Bhopal asuma sus responsabilidades, compense convenientemente a las víctimas y pague los gastos de limpieza de la zona, que sigue estando contaminada.

Miles de personas perdieron la vida aquella noche del 2 de diciembre de 1984, tras producirse una fuga de gas isocianato de metilo, extremadamente tóxico, de una fábrica de pesticidas de Bhopal, propiedad de Union Carbide India Limited (UCIL), una filial de la firma estadounidense Union Carbide Corporation (UCC) que fue adquirida por Dow Chemical en 2001.

El número total de muertos se calcula que oscila entre 8.000 y 16.000, y cerca de 40.000 personas quedaron gravemente heridas o permanentemente discapacitadas como consecuencia de la exposición al gas.

Una segunda catástrofe se produjo a raíz del vertido de miles de toneladas de residuos tóxicos en una fábrica abandonada propiedad de UCIL que contaminó el suministro de agua local.

Desde entonces, decenas de miles de personas más se han envenenado al beber el agua bombeada de pozos y perforaciones. Los grupos médicos que trabajan con los supervivientes dicen que el sufrimiento humano provocado por esta catástrofe está afectando actualmente a una tercera generación de Bhopal.

Dow no ha movido un dedo para asumir sus responsabilidades por la catástrofe ni para pagar por la limpieza de la zona. Sostiene que la indemnización de 470 millones de USD que pagó en 1989 fue “íntegra y definitiva”.

Pero el Gobierno de la India dice que la “enorme insuficiencia” de la indemnización pagada en 1989 ha dado lugar a una “injusticia irremediable”, y las autoridades han reclamado una nueva indemnización de más de 1.000 millones de USD. En los documentos adicionales que respaldan esta petición se reclaman 8.100 millones de USD más.

UCC no ha respondido a los cargos penales relacionados con la catástrofe, los cuales siguen pendientes. Dow ha sido citada por los tribunales indios en cuatro ocasiones distintas para que explicara la incomparecencia de UCC, pero de momento Dow tampoco se ha presentado a las citaciones.

Y ahora los activistas, que se sienten frustrados, dicen que pronto la justicia podría estar cada vez más fuera de su alcance.

 
Dow-DuPont: una “nueva y compleja capa”

El establecimiento de un futuro acuerdo de fusión entre los gigantes corporativos Dow y Dupont va a suponer la agregación de una “nueva y compleja capa” a la estructura corporativa de UCC, lo que hará que a las víctimas les resulte todavía más difícil obtener justicia.

Según la organización Bhopal Medical Appeal, que representa a los supervivientes y el trabajo médico en Bophal, esta fusión podría permitir que ambas empresas lograran eludir sus obligaciones legales para con las víctimas de Bhopal, así como con los miles de personas de todo el mundo que han sido envenenadas por los procesos de manufactura de sustancias químicas tóxicas.

“Tras la fusión, la nueva empresa Dow-DuPont estará dividida en tres entidades separadas, y Union Carbide, actualmente una filial 100% propiedad de Dow Chemical, obtendrá una nueva forma corporativa”, declaró a Equal Times Colin Toogood, director de campañas en Bhopal Medical Appeal.

“Esto añade una nueva y compleja capa al velo corporativo –explica–, que será preciso perforar antes de poder pedirle cuentas a la nueva entidad por las acciones de la antigua Carbide, y para que la cuestión de Bhopal no se acabe enterrando más todavía”.

Sin embargo el proceso de fusión propuesto se encuentra en punto muerto. De hecho está siendo investigada por la Fiscalía del Estado de EE UU y la UE por motivos antimonopolistas, después de que ambas empresas no lograran presentar los documentos necesarios.

También se han planteado otras inquietudes en torno a lo que Bhopal Medical Appeal describe como “intentos aparentes, por parte de ambas empresas, de hacer desaparecer por completo unas responsabilidades potencialmente enormes relacionadas con las secuelas de la contaminación”: Bhopal en el caso de Dow, y el escándalo del compuesto químico C8 en el caso de DuPont’s.

DuPont ha volcado el 62% de sus demandas medioambientales, además de 4.000 millones de USD de deuda existente, en la nueva empresa Chemours, lo que se ha descrito como “una quiebra previsible”.

Ni Dow ni DuPont han explicado a sus acreedores involuntarios qué sucederá con las responsabilidades existentes tras la fusión y la reestructuración corporativa.

Ni Dow ni DuPont han respondido a las peticiones de comentarios en el momento de escribir este artículo.