Si dejamos que se recorte la libertad de los medios de comunicación en Polonia, ¿cuál será el próximo país?

Opinión

La libertad de los medios de comunicación en Europa está amenazada, no solo en Hungría, sino ahora también en Polonia. El 7 de enero de 2015, el presidente polaco Andrzej Duda firmó unas de las leyes de medios de comunicación más polémicas de la historia de la Unión Europea.

El gobierno del presidente Duda vulneró varios derechos fundamentales de la UE y firmó una ley que transfiere al gobierno la capacidad de nombrar a los altos cargos de los medios de comunicación públicos. Asimismo, introdujo varias enmiendas muy polémicas a la ley sobre el Tribunal Constitucional polaco.

A pesar del revuelo que provocó en la comunidad internacional, la nueva ley de medios de comunicación entró en vigor al día siguiente. Como respuesta, el 13 de enero la Comisión Europea decidió tomar medidas contra Polonia dentro del marco llamado “del Estado de Derecho” e inició una “evaluación preliminar”.

Tras la evaluación se recomendará un plan de acción y se podría suspender el derecho de voto de Polonia en el Consejo de la UE, tal y como se establece en el artículo 7 del Tratado de Lisboa.

La Federación Europea de Periodistas (FEP) valora muy positivamente esta medida sin precedentes como un importante paso para proteger la libertad de los medios de comunicación en Polonia. Al tratarse de una nueva herramienta para la UE, quizá también sería una buena idea que la Comisión tuviera en cuenta el impacto que dicha evaluación podría tener en Hungría, donde el presidente Viktor Orbán se ha esforzado de un modo coordinado para amordazar a la prensa.

Como miembro de la UE, Polonia debe respetar el Estado de derecho y la Carta de los Derechos Fundamentales.

El artículo 11 de dicha carta constituye el principio rector para la libertad de los medios de comunicación en Europa. Según establece:

11.1: Toda persona tiene derecho a la libertad de expresión. Este derecho comprende la libertad de opinión y la libertad de recibir o de comunicar informaciones o ideas sin que pueda haber injerencia de autoridades públicas y sin consideración de fronteras.

11.2: Se respetarán la libertad de los medios de comunicación y su pluralismo.

Es evidente que la nueva ley polaca de medios de comunicación vulnera estos principios fundamentales, a pesar de que Polonia se comprometió a respetarlos al entrar a formar parte de la Unión Europea.

Según la nueva ley, el Ministerio de Finanzas tiene derecho a nombrar y despedir a los altos cargos de los medios de comunicación públicos. Lógicamente, los periodistas que trabajan en estos medios temen que discrepar de la opinión del gobierno se traduzca en purgas, mediante las cuales los políticos acabarían tomando las riendas de las redacciones.

 

Ya es hora de demostrar liderazgo

En 2013, la Comisión Europea publicó un informe sobre la libertad de los medios de comunicación y su pluralismo redactado por expertos de un Grupo de Alto Nivel. Entre las numerosas recomendaciones incluidas en el informe, hay dos sobre los medios de comunicación públicos. Son las siguientes:

La propiedad pública de cualquier medio de comunicación debe estar sometida a estrictas normas que prohíban la injerencia del gobierno y garanticen el pluralismo interno. Asimismo, debe someterse a la supervisión de un organismo independiente que represente a todas las partes.

La Directiva de Servicios de Comunicación Audiovisual, que constituye la principal normativa legislativa de la UE en este ámbito, se compromete a garantizar la independencia de los organismos reguladores nacionales de los medios de comunicación.

Ya es hora de que la UE demuestre su liderazgo. De lo contrario, los medios de comunicación europeos se precipitarán hacia un abismo, a las que seguirán de cerca nuestras democracias. Por no mencionar la credibilidad de la UE.

Hay que aprender de las lecciones del pasado. En 2003, la UE permitió al entonces primer ministro italiano Silvio Berlusconi controlar los medios de comunicación de tal manera que si Italia hubiera solicitado la adhesión a la UE en ese momento, no habría cumplido los criterios de adhesión.

En 2011, Hungría aprobó una ley de medios de comunicación que otorga a un consejo centralizado la autoridad para imponer multas de hasta 700.000 € a las empresas de medios informativos que publiquen contenidos considerados contra el interés público o contra los valores morales comunes. Una vez más, el informe del Grupo de Alto Nivel es muy claro con respecto a la importancia de la autorregulación de los medios de comunicación.

Si dejamos que se recorte la libertad de los medios de comunicación en Polonia, ¿cuál será el próximo país?

¿Cómo podemos pretender que el gobierno turco respete la libertad de los medios de comunicación si no tomamos medidas contra un Estado miembro de la UE? Por tanto, es la Comisión la que tiene la responsabilidad de reafirmar la importancia de los valores fundamentales de la UE mediante un seguimiento de la decisión adoptada el 13 de enero.

Polonia, con el apoyo de una de las organizaciones de periodistas del país, ha alegado que la nueva ley es una medida temporal diseñada para “limpiar” y actualizar las leyes de medios de comunicación existentes, irónicamente para adaptarlas a las normas europeas. Aseguran que las enmiendas se votarán más tarde y que la situación podría mejorar en unos pocos meses. Sin embargo, esto no puede justificar en modo alguno las medidas que el gobierno polaco ha emprendido.

En esta situación, es sumamente importante ceñirse a los principios. Por tanto, instamos a todas las organizaciones e instituciones internacionales, así como a las nacionales en Polonia, a que hagan lo mismo.

 

Este texto es una versión ampliada de un artículo que se publicó por primera vez en la página web de la FEP.

Este artículo ha sido traducido del inglés.