¿Quién se beneficia de la extracción de oro en Níger?

“Níger se ha convertido en un desierto. La escasez de alimentos e incluso las hambrunas ya no son una adversidad natural excepcional sino un hecho normal y recurrente”, declaró Sory Boubacar, de la Confédération Nigérienne du Travail (CNT), en una rueda de prensa sobre minería artesanal organizada por el grupo de la sociedad civil Réseau des Organisations pour la transparence et l’analyse budgétaire (ROTAB), la confederación sindical belga ABV-CSC y la CNT.

Esta situación es en gran parte resultado de las actividades económicas humanas. Y el factor que más está contribuyendo a la desertificación de Níger es el sector minero, en particular la extracción de oro.

El uranio quizás sea el principal producto de exportación de Níger, que es cuarto mayor productor de uranio del mundo, pero la extracción de oro es la industria más nociva del país.

Localizada principalmente en el bosque de Liptako-Gourma, una zona densamente poblada, la extracción de oro se disparó tras la sequía de 1974.

Casi de la noche a la mañana surgieron ciudades informales carentes de infraestructuras básicas, en las que miles de hombres, mujeres y niños viven en chabolas y tiendas de campaña.

En el país hay actualmente 69 minas artesanales de oro y 24 emplazamientos artesanales donde el oro es tratado con cianuro potásico.

Sólo en tres de ellos puede decirse que existe alguna forma de “control o supervisión gubernamental”, ya sea mediante la presencia de un servicio de apoyo técnico, de guardias de seguridad o de agentes fiscales. Así pues, miles de trabajadores sólo existen al margen de la ley.

Se calcula que en las minas artesanales de oro de Níger se producen cada año
dos toneladas de oro.

Teniendo en cuenta que el precio actual del oro ronda los 35 millones USD por tonelada, la minería artesanal representa una importante actividad económica a escala nacional.

Pero dado que no se están recaudando los correspondientes impuestos, la extracción de oro apenas contribuye al desarrollo del país. Los propietarios de las minas y los compradores que les siguen en la cadena de suministro son los que se embolsan unos beneficios enormes.

 

Repercusiones desastrosas

Las repercusiones medioambientales de estas minas artesanales han sido funestas. Para construir las minas, y como combustible para cocinar en los pueblos mineros, se utiliza madera, lo que hace que la deforestación acelerada se haya convertido en un grave problema, al igual que la contaminación del agua y la polución a gran escala del aire y del suelo.

Las condiciones de vida en los pueblos mineros son pésimas. Los problemas sanitarios hacen estragos, los mineros padecen enfermedades pulmonares infecciosas, y todos los miembros de la comunidad se ven afectados por el alcoholismo, la adicción a las drogas y los robos.

En los emplazamientos artesanales mineros se pueden encontrar diversos tipos de trabajadores.

En la parte superior de la cadena alimentaria están los propietarios de las minas, que por lo general se agencian la mayor parte de los beneficios.

A continuación les siguen los excavadores, que normalmente son hombres jóvenes – y a veces niños – que trabajan turnos de seis horas a cambio de un pequeño porcentaje del mineral extraído, o quienes la mayoría de las veces reciben un salario del propietario que financió la construcción del pozo de la mina.

Utilizan herramientas rudimentarias: picos, cubos y martillos. El equipo y material de seguridad es inexistente, y el trabajo es insalubre y peligroso.

Cada año mueren decenas de mineros artesanales, pero con un salario que asciende a 110.000 francos CFA (aproximadamente 150 EUR) al mes, lo que representa bastante más que el salario mínimo nacional de 43.000 francos CFA (60 EUR), muchos están dispuestos a asumir los riesgos.

Por debajo de los excavadores están los transportadores y los que trituran la roca de oro hasta reducirla a pedazos muy pequeños. En esta última categoría hay muchos niños – hasta un 44% – y mujeres.

Después están los que hacen funcionar los molinos donde el oro vuelve a ser machacado, un trabajo especialmente peligroso puesto que el tratamiento de los pedazos pequeños de oro requiere el uso de sustancias químicas tóxicas.

 

Creación de trabajo decente

La minería artesanal difícilmente puede considerarse un trabajo decente, pero los sindicatos nigerinos no quieren que las minas se cierren.

Según el Índice de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas, Níger es oficialmente uno de los dos países más pobres del mundo (el otro es la República Democrática del Congo).

“Erradicar el sector informal de la minería en un contexto de extrema pobreza es prácticamente imposible”, afirma el Secretario General de la federación minera de la CNT, Rabe Rabiatou.

La CNT reclama el reconocimiento de los emplazamientos mineros informales y su formalización gradual.

Para ello hay que empezar por organizar a los mineros en cooperativas y proporcionar a todos los propietarios de pequeñas minas acceso a derechos legales a la tierra y a las minas.

“El Gobierno debería establecer a continuación una serie de programas para fomentar el acceso de los mineros a créditos y a un mejor apoyo y equipamiento técnico”, explica Rabiatou.

No obstante, la mayor prioridad de la CNT sigue siendo abogar por la imposición del estado de derecho y por el respeto de los derechos humanos y sociales para todos los trabajadores y trabajadoras.

Níger fue mencionado en la Comisión de Aplicación de Normas (CAN) en junio de 2014 por violar el Convenio 182 sobre las peores formas de trabajo infantil. Según un informe del Ministerio de Trabajo de EE.UU., la mitad de los niños de Níger con edades comprendidas entre los 5 y los 14 años trabajan, muchos de ellos en condiciones peligrosas, como sucede en el ámbito de la minería artesanal.

La CNT solicita asimismo que el Gobierno introduzca sistemas de gobernanza y regulación en el sector de la economía informal; que haya salud y seguridad en el trabajo, y unos métodos más limpios y sostenibles; y que se establezca un sistema tributario justo.

Las condiciones de trabajo en todas las minas de Níger, tanto las industriales como las artesanales, son precarias, y la contribución al trabajo decente es muy limitada.

La minería industrial formal no representa más que 5.000 puestos de trabajo – menos del 10% del total de empleos que se calcula existen en las minas artesanales
Es por lo tanto crucial que se potencie la contribución de la industria extractora al desarrollo de Níger mediante el pago de impuestos.

 

Gobernanza de las industrias extractoras

Níger es uno de los países más pobres del mundo, con un presupuesto estatal de 2.000 millones USD en 2013.

La única forma para Níger de reducir su dependencia en la ayuda extranjera (que representa el 40% de su presupuesto anual) es mediante un aumento de los impuestos aplicados en el sector de la minería.

La extracción de uranio, por ejemplo, si bien representa el 70% de las exportaciones de Níger, no contribuye a más del 5% del presupuesto estatal.

La CNT forma parte de una coalición coordinada por la ROTAB, que aboga por una mayor participación de los ciudadanos de Níger en la gobernanza de las industrias extractoras.

Esta falta de transparencia y rendición de cuentas es habitual, en particular en los contratos que se han establecido entre Níger y el gigante nuclear francés AREVA a lo largo de los últimos 50 años.

La ROTAB y la CNT han conseguido movilizar a sus ciudadanos con relación a la transparencia de estos contratos, así como a cuestiones de buena gobernanza y respeto de los derechos humanos y medioambientales en las comunidades mineras.

Gracias a estos esfuerzos, la ROTAB y sus asociados han podido influir en las políticas gubernamentales de dos ámbitos clave: la aplicación efectiva de la Ley de Minas de 2006, que estipula el reparto de los beneficios de la minería entre el Estado y las comunidades locales sobre una base del 85/15%, así como la publicación obligatoria de los contratos e ingresos procedente de dicha actividad.

Gracias a las fuertes presiones ejercidas por la sociedad civil, por los sindicatos y por los ciudadanos y ciudadanas nigerinos, el contrato entre el Estado y AREVA se ha renegociado, a raíz de lo cual se aplicará un reparto más equitativo de los beneficios para Níger (los impuestos se han aumentado de un 5,5% a un 12%).

Queda mucho por hacer, pero, de cara al futuro, la CNT está planeando ampliar la organización de los trabajadores de las minas industriales y establecer cooperaciones con mineros informales a fin de abogar por el respeto de las normas del trabajo en todas las minas.

Con el tiempo, se espera que estas y otras medidas contribuyan a que los ciudadanos/as nigerinos pueden beneficiarse de los abundantes recursos naturales que existen en su país.

 

Este artículo es una versión editada de un informe elaborado por la ACV-CSC que está disponible en holandés y en francés escribiendo a la dirección KDebroey@acv-csc.be.

Este artículo ha sido traducido del inglés.

Para más información visitar los sitios www.osiwa.org, www.cnt-Niger.org and www.acv-csc.be.